1.
Amasar hasta obtener una masa fina y elástica.
2.
Dividir piezas de 600 g.
3.
Heñir suavemente y prefermentar durante 10 min.
4.
Formar con las manos un disco de 1,5 cm de grosor y fermentar 30 min.
5.
Extender la masa y pintar con una mezcla de aceite, agua y sal. Marcarla con los dedos.
6.
Añadir el relleno: tomate, cebolla, olivas, romero.
7.
Volver a fermentar hasta doblar el volumen inicial.
8.
Cocer a temperatura media sin vapor hasta obtener piezas doradas y crujientes.